Tener perritos y salir de vacaciones sin ellos
- lossauces

- hace 2 días
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Hay momentos en los que podemos llevarnos a nuestros perritos con nosotros a todos lados, y otros en los que simplemente no es posible. A veces el trabajo, un viaje o ciertas circunstancias nos obligan a dejarlos en un hotel de mascotas o al cuidado de algún familiar.
Y aunque al principio puede sentirse como una decisión difícil, hay algo importante que vale la pena recordar: casi siempre somos nosotros quienes los extrañamos más de lo que ellos nos extrañan a nosotros.
—al menos en la mayoría de los casos.

Seguramente has escuchado historias de perritos que esperan a sus dueños durante meses, incluso durante años. Historias profundamente conmovedoras, como la de aquel perrito que esperaba todos los días afuera de una estación de tren en Japón, sin saber que su dueño nunca volvería.
Son relatos tristes, sí, pero también muy valiosos, porque nos recuerdan el amor incondicional que ellos nos tienen: un amor que no depende del tiempo, de la distancia ni de las ausencias.
Ellos esperan, siempre.
En lo personal, llevo ya tres meses sin ver a mis perritos. Me encuentro fuera de la ciudad por un proyecto de trabajo y, aunque los extraño muchísimo, también se han convertido en una gran motivación para mi vida. Me impulsan a crecer, a buscar nuevas oportunidades, a pensar en cómo traerlos conmigo y en construir un espacio más grande donde puedan estar realmente felices, correr, jugar y sentirse en casa.
Ahí entendí algo muy poderoso: un perrito también puede ser una gran motivación de vida. Porque ellos siempre están dispuestos a acompañarnos, a servirnos con amor y a estar presentes, sin condiciones ni reproches.
Por eso decidí crear un hotel de mascotas.
Porque quería un lugar donde mis perritos —y los de muchas otras personas— pudieran estar tranquilos, contentos y bien cuidados cuando yo tuviera que salir de la ciudad por trabajo, por un evento o por cualquier situación que me impidiera cuidarlos personalmente. Un lugar con espacio suficiente para correr y caminar, con cuidadores atentos y con la compañía de otros perritos, en un ambiente sano y amoroso.
Mi nombre es César, y estoy muy contento de empezar a compartirte mi experiencia teniendo perritos y creando un hotel de mascotas.
Estoy aún más feliz de poder contarte todo lo que he aprendido en este camino: lo bueno, lo difícil y lo profundamente humano que puede llegar a ser el mundo animal.
Porque al final, ellos nos enseñan mucho más de lo que imaginamos. 🐾



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